Tener presencia en línea es más que un sitio web y una página Facebook.

Consideramos un poco todo lo que necesitarás:

  • Un producto para vender
  • Un nombre
  • Un logo
  • Un dominio
  • Una dirección de email
  • Un diseñador y
  • Un programador que te hagan tu sitio web
  • Un hosting para tu dominio
  • Una estrategia y una arquitectura de cómo será tu página
  • Incluye un sitio responsivo para Smartphone o Tablet.
  • Un programa de email marketing para envíos masivos, sin caer en spam.
  • Un embudo de ventas, tal como lo expliqué con el ejemplo de la búsqueda de una mujer, o novia, o finalmente una esposa.
  • Una página de fans en Facebook
  • Una cuenta en Twitter
  • Una cuenta Instagram, LinkedIn, Pinterest y YouTube (desafortunadamente demasiado subvalorado por muchos).
  • Un blog que implica
  • Contenidos continuos y de gran interés para tu público.
  • Muchos cursos en línea para aprender a manejar todo lo que tienes, o pagar caro el servicio de asesores externos que lo hagan para ti.
  • Automatizar procesos de tráfico, captura de prospectos, ventas, emails.
  • Realizar videos de tu producto y tutoriales, si se trata de servicios.
  • Desarrollar aplicaciones para iPhone o Android
  • Hacer presentaciones en línea
  • Hacer el posicionamiento adecuado para los buscadores, que sea orgánico o de pago.
  • Hacer las mediciones importantes de visitas y de acciones de visitantes y saber cómo usar Google Analytics y otras aplicaciones de medición.
  • Adaptarte continuamente y hacer los cambios necesarios para aumentar resultados.

¡Y mucho más!

Seamos honestos. No necesitas todo esto desde el inicio, pero si realmente quieres vender y no solamente informar, sí necesitarás casi todos estos elementos. Desafortunadamente, la mayoría de los sitios que quieren vender se concentran en una avalancha de información de sus productos con sus precios, que golpean la cabeza del visitante, el cual –lógicamente– huye lo más rápido que puede.

Estos sitios “exprés”, ¡ni siquiera intentan saber cuáles son los problemas del visitante para los cuales su producto sería una excelente solución!

Como te darás cuenta, vender productos en línea no es tan sencillo como parece.

Uno, te costará dinero, mucho más de lo que imaginas.

Dos, aunque decidas hacerlo tú mismo, invertirás semanas y meses, hasta poder empezar bien.

¡Habrá muchos problemas! El diseñador es caro y no siempre te gusta su trabajo, el programador te cuesta más de lo que pensaste, el email marketing no es tan sencillo como parece, el aprendizaje para manejar toma mucho más tiempo de lo que pensaste.

Puedes contratar un asesor externo o una agencia, pero los costos serán altísimos.

Y aunque tienes considerado todo estas herramientas y pasos, te falta lo más importante.